Caricias sexuales para volver loca a tu pareja

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Las caricias sexuales son una necesidad humana, no sólo antes de la relaciones a modo de preliminares al acto sexual sino que incluso pueden llegar a sustituir a las relaciones con penetración como forma de alcanzar el clímax. 

 

Las caricias tienen efectos muy positivos en nuestro sistema hormonal, además de ayudarnos a retomar la pasión y el picante con nuestras parejas.

 

Aquí te traemos un listado de caricias para volver loca a tu pareja, sigue los consejos punto por puntos y consigue el éxtasis. Pero recuerda que cada persona es un mundo, exploraros y descubrir lo que os gusta más y no dudéis en preguntar a vuestra pareja lo que le gusta o lo que querría probar.

 

Caricias para volver loco a un hombre:

 

Durante los besos mueve tus manos hacia la nuca y acaricia con tus dedos el nacimiento del pelo, suavemente al principio, luego puede ir incrementando progresivamente la presión y continuar en la zona del cuello o deslizar tus manos hacia la espalda, o el pecho.

 

Al igual que en la mujer, el rostro, el cabello, el cuello, los oídos y los labios son puntos de excitación sensual, recréate en las caricias en estos puntos, altérnalos y pasa de uno a otro, tanto con tus manos como con tus labios y lengua antes de pasar a otros puntos más sexuales, de este modo alargarás el juego y su deseo porque continúes explorando su cuerpo.

 

Si decides continuar desde la nuca hacia la espalda, posa las puntas de tus dedos sobre su piel y deslízalos suavemente hacia un lado y otro y en movimiento verticales de arriba abajo. Puedes variar la presión o dibujar círculos con tus dedos. Las uñas pueden ser útiles en estas caricias, teniendo cuidado con no pasarnos con la presión, un suave contacto con tus uñas puede hacer que su vello se erice y un escalofrío sensual le recorra todo el cuerpo. Intenta dejar que tus manos lleguen hasta el sacro, el punto en que su espalda se une a su glúteo.

 

Una vez hayáis pasado al nivel en el que estáis sin ropa, al menos en la parte superior del cuerpo, puedes utilizar tu lengua para las caricias más libremente. Moja levemente tu lengua con tu saliva y pasea tu lengua por los pezones, puedes jugar los tus dientes con pequeños mordisquitos pero con cuidado, los pezones de los hombre también son sensibles y mucha presión puede ser contraproducente para la excitación de pareja. Puedes recrearte en lamer sus pezones y posteriormente comienza a bajar suavemente con movimientos circulares o aleatorios por su abdomen, baja despacio, tomate tu tiempo, deja que la excitación crezca y sorpréndele en el momento adecuado deslizando tu lengua hasta su pene, verás cómo su respiración se corta momentáneamente y se agita por oleadas. Si quieres continuar excitándole sin practicar una felación, continua bajando y acaricia sus testículos mientras tus manos recorren su perineo, la zona que va desde la base de los testículos hasta el ano, leventemente y suavemente mientras tu lengua juega con sus testículos.

 

Caricias para volver loca a una mujer:

 

Como ya hemos mencionado, hombre y mujeres coincidimos en varios eróticos: el rostro, el cabello, el cuello, los oídos y los labios, acariciar cualquiera de ellos todos ellos excitará a tu pareja. Lo mejor es altérnalos y pasar desde el cuello a los oídos, llegar hasta los labios y rápidamente moverte hacia la cara o el cuello. Las variaciones de movimiento insospechadas serán un gran aliado para excitarla.  

 

Aunque no lo creas, los brazos y piernas de una mujer pueden ser puntos clave en su excitación, la zona más sensible del brazo de una mujer suele ser la zona interior del codo y un poco de presión con los dedos o tu lengua la excitarán de forma gradual.

 

En cuanto a las piernas, recorrer sus muslos con tu lengua provoca su excitación, mayor cuanto más te acerques a sus genitales, tanto por delante como por detrás. Acariciar con una cierta intensidad la parte interior de los muslos aumenta el riego sanguíneo en la zona genital, intensificando las sensaciones.

 

La espalda y el pecho de la mujer se excitarán con tus caricias, tanto manuales como con tu boca. Colócala boca bajo y deja que tus manos recorran suavemente su espalda. También puedes utilizar aceites de masaje para que el recorrido con las manos sea más fluido y sensual.

 

El pecho es otra zona muy erótica en la mujer, los senos y especialmente los pezones, pero ¡ojo!, suele ser una zona muy sensible, especialmente en determinados periodos del ciclo de la mujer o en algunas etapas de su vida por lo que debes tener cuidado y utilizar la presión justa puesto que si provocas dolor perderás toda la excitación en tu pareja, y tendrás que volver a empezar. Ante la duda, pregunta, la comunicación es esencial en toda relación sexual.

 

Una vez estéis sin ropa y frente a frente, recorre la zona de monte de Venus, la parte superior de su zona genital: acaríciala, explórala, pero no tires o arranques el vello, eso no es excitante y además provocará dolor y malestar en tu pareja.

 

Obviamente, el sexo oral es una gran caricia sexual, si deseas volverla loca de placer tómate tu tiempo, recorre suavemente los labios mayores y menores, lentamente, variando la presión. Y poco a poco recorre el hélix, la zona entre los labios menores y el clítoris, emplea gran parte del tiempo en esta zona, y cuando menos se lo espere recorre con tus labios su clítoris. Recuerda el clítoris es el órgano por excelencia del placer femenino, por lo que es una zona muy sensible, deberás ir poco a poco y aumentar la intensidad siguiendo las indicaciones de tu pareja.

 

Las caricias os ayudarán en vuestras relaciones, pero recuerda que los limites los ponéis entre los dos, y el mayor limite es vuestra imaginación y la monotonía. No utilices siempre los mismos recorridos de caricias, ni los mismos movimientos. La innovación y la sorpresa serán tus grandes aliados.

 

Además, si quieres introducir un punto más picante en tus caricias puedes ayudarte de plumeros o cremas labiales con efectos. Y si aún quieres llegar un poco más lejos en la excitación de tu pareja bloquea alguno de sus sentidos, tapa sus ojos o incluso restringe sus movimientos con ataduras, verás como el juego de las caricias excita y vuelve loca a tu pareja y su deseo por ti se incrementa exponencialmente.

 

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