Tus primeras sesiones BDSM

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Si alguna vez te has preguntado cómo sería eso de ser una “Dominatrix” o Ama (ellas prefieren este término) o si sabrías ser todo lo sumisa que tu pareja exige, este artículo es para ti. Aunque a veces no lo confesamos, muchas de nosotras fantaseamos con juegos bondage, pero luego no nos atrevemos a llevarlos a la práctica. Nuestro consejo es simple: habla con tu pareja, proponle algún juego concreto, así será más fácil que podáis poneros de acuerdo en experimentar, si simplemente habláis de juegos sado o BDSM es fácil que tu pareja no vea el grado de diversión o sumisión que estás buscando.

 

Las prácticas BDSM son perfectas para salir de la monotonía, para experimentar nuevas sensaciones, y para encontrar ese puntillo atrevido que quizás has olvidado o que ocultas bajo tu estrés diario.

 

 

Si queréis probar e iniciaros en el mundo más "Grey" del sexo, estas son las cuatro prácticas más recomendables para principiantes:

 

Facesitting

 

Textualmente sentarse en la cara. Es así como suena, te sientas encima de la cara de tu pareja y dejas que te lama y que disfrute del contacto directo con tu zona erógena. Cuando decimos sentarse es sentarse, no acercarte mucho: siéntate, mueve tu culito en su cara, y disfruta de su lengua y de sus labios. No necesitas nada más, ningún accesorio, ningún disfraz, nada de nada tú y tu pareja. Esta postura te da el control y podrás disfrutar de esa sensación que no nos dejamos disfrutar muy a menudo Si lo prefieres puedes utilizar lubricante de sabores y darle un toque más frutal y dulce….

 

Voyeurismo

 

Mira y mirar sin tocar, también es una práctica muy fácil de llevar a cabo, pero muy difícil de cumplir. La teoría es simple, una de los dos se coloca delante y la otra sólo puede mirar mientras la primera se desviste, baila o se masturba, mientras la otra persona disfruta y sufre un poco de la tentación y las ganas. En este caso puedes ayudar un poco a la pura fuerza de voluntad utilizando elementos restrictivos del movimiento como lazos, esposas, ataduras… Nuestro consejo: las primeras veces utiliza nudos que se puedan deshacer fácilmente porque quizás tu fuerza de voluntad no esté suficientemente entrenada (ojo, quien hace el papel incitador también tendrá ganas, seguro…).

 

 

Azotes

 

Aunque puede sonar un tanto cruel, la practicar de azotar puede ser muy muy sensual y picante y ser suave o muy extrema, todo dependerá del utensilio y la fuerza de la pegada. Antes de iniciarte en esta práctica os recomendamos que penséis un código de claves que os ayuden a determinar la intensidad de los azotes (del tipo frío-caliente pero algo más exótico y personal, sólo pensarlo y acordarlo incentivara vuestra mente pícara).

 

Anulación de sentidos

 

Otra práctica muy extendida y fácil asociada al BDSM es eliminar temporalmente alguno de los sentidos de la pareja, esto incluye desde ataduras hasta tapar los ojos o combinaciones de ambas.

 

Tiempo habrá para explorar otras prácticas más complejas, más atrevidas o que necesitan de ayuda de productos específicos. El BDSM agrupa muchas prácticas y cada vez se van especializando más porque los libros y películas de las Sombras de Grey las han traído a la palestra, pero en mayor o menor medida siempre se han practicado: el límite lo pones tú, siempre de forma consensuada en el seno de la pareja (o del trío…) y el único consejo es que os contéis las fantasías sin juzgar, aceptéis los límites de los demás y no tengáis miedo de decir que algo os gusta o no os gusta por miedo a contrariar al otro o por querer complacerle.

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