El Mundo del Fetichismo

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Empecemos por el principio, ¿qué es y qué no es fetichismo? Un fetiche es una atracción sexual provocada por un objeto o parte del cuerpo, generalmente no relacionado con los genitales o las zonas erógenas más comunes. Se puede decir que el pene y la vagina, los senos... serán reconocidos "fetiches" en la heterosexualidad. Sin embargo, el sexo no está solo en los genitales, puedes disfrutarlo con todo tu cuerpo.

Para diferenciar entre fetiches y fetiches, podemos decir que un fetiche es un acto sexual que involucra atracción por un objeto/parte sexual, y un fetiche se refiere a ese objeto particular o parte particular del cuerpo que nos excita. ¿Te convierte en un fetiche si te enfocas más en ciertas partes de tu cuerpo que en otras? No... sentirte particularmente interesado o que te guste una parte del cuerpo con cierta forma no se convierte en un fetiche por esa parte del cuerpo. 

¿Es el fetichismo es un trastorno o una desviación sexual? El fetichismo no es un problema siempre que tus gustos no te causen un malestar a ti mismo o a otros. Lo diferente no tiene por qué ser un inconveniente, así que disfrútalo.

¿CÓMO COMPARTIRLO CON MI PAREJA?

Si crees que ha llegado el momento y quieres compartir tu fetiche con tu pareja, primero mira si te sientes cómodo con tu fetiche . Si te sientes bien con él y lo juzgas, entonces deberás arreglarlo primero. También es importante una buena comunicación entre las parejas, si sabemos expresar lo que nos gusta, como nos gusta y lo que no sabemos, hemos avanzado mucho. Esto es importante para vivir los encuentros con nuestra pareja, sean o no fetiches, de una forma más sana y rica.

Si no sabes cómo comunicarte lo que te gusta hacer, entonces generalmente no sabes cómo hablar sobre tus preferencias. Debe haber respeto entre las parejas, es fundamental que no nos juzguen por nuestros gustos, todos tenemos derecho a compartir nuestras preferencias sin ser juzgados si queremos, aunque no quieran ponerlas en práctica juntos.

                                             

El fetichismo hay que considerarlo como una expresión de la diversidad sexual y como tal no tiene nada malo, es una forma más de disfrutar y experimentar con nuestra sexualidad y pasarlo bien.

¿Debo compartir mis fetiches con otras personas? Si te encuentras cómodo con tu gusto y puedes hablar de ello con alguien que tengas mucha confianza no debería haber ningún problema sobre compartirlo ya que no es motivo de verguenza y no debería ser un tema distinto a hablar otros aspectos como fantasías, preferencias por posturas eróticas, etc. La sexualidad es universal y natural en todas sus variantes y formas de vivirla.

TIPOS DE FETICHES 

1. Parcialismo

Las personas que padecen parcialismo se excitan únicamente ante una parte específica del cuerpo. El más habitual es la podofilia, es decir excitarse con los pies. Pero también pueden ser las manos o los pies con tacones. Los casos extremos solamente sienten excitación al tener relaciones sexuales con esa parte del cuerpo.

                                            

2. Salirofilia

Los salirofílicos se excitan con lo sucio. Para ellos lo de bañarse y perfumarse antes de tener relaciones sexuales no es santo de su devoción, mientras que la mayoría de nosotros disfrutamos de la higiene. Este tipo de práctica suele ir acompañada de fantasías de dominación y sumisión, como el sadismo o el masoquismo.

                                                         

3. Hibristofilia

La hibristofilia o excitación hacia los criminales suele dominar en mujeres. A éstas les gustan los matones y se sienten atraídas por criminales de todo tipo, incluso por aquellos que han cometido crímenes horribles. Es habitual que ocurra cuando el criminal es guapo y su caso ha tenido gran notoriedad mediática.

                                              

4. Formicofilia

Es la excitación sexual por tener insectos (hormigas, gusanos, etc.) en especial en los genitales, aunque también por todo el cuerpo. En algunos casos también les excita la posibilidad de picaduras, por ejemplo de abejas.

                                                                       

8. Cleptolagnia

La cleptomanía es la excitación sexual derivada del robo. Suelen empezar robándole a la su pareja, y después amplían su campo de acción hacia otros, incluso extraños. Los objetos robados son de poca importancia, y suelen ser objetos pequeños, que se pueden esconder con facilidad, para más tarde utilizar para la excitación sexual.

9. Autonepiofilia

En este tipo de fetichismo la persona siente excitación sexual hacia los pañales. Tiene mucho que ver con el “role playing” de un adulto haciendo de bebé. Es distinto de la pedofilia. Los autonepiofílicos pueden masturbarse con un pañal puesto o disfrutar mirando a la otra persona con un pañal.

                                                                         

10. Odaxelagnia

Las personas que sufren de odaxelgania se excitan sexualmente al morder a su pareja o amante o también siendo mordidos por ellos. Debido a su paralelismo, es considerada una forma leve de sadismo (en el que se obtiene placer derivado del dolor de otra persona).

                                                                            

11. Altocalcifilia

Es un tipo de fetichismo en el que se obtiene placer al observar o llevar puestos zapatos de tacón alto. La altocalcifilia hace parte de los fetichismos asociados a prendas de vestir, en particular al fetichismo de calzado conocido también como retifismo, que es la atracción fetichista por los zapatos en general.

                                                                      

12.Clismafilia

Se trata de las personas que obtienen placer sexual a través de la introducción de líquidos en el ano. En general no se trata de un fetiche compartido, por lo que en general las personas que gustan de esta parafilia se realizan enemas a sí mismos.

                                                                                       

13. Juego de roles y BDSM

Los juegos de rol clásicos y BDSM son fetiches clásicos que han ganado popularidad con el tiempo. Además, no es raro encontrar a alguien que quiera practicarlos durante su primer encuentro sexual.    Así que si te pasa, no tengas miedo y disfrútalo. Además de la alegría de sentir dominación o ser dominado, otra ventaja de dominar/obedecer personajes es que solo necesitas tu imaginación para ponerlos en práctica. Puede ser muy emocionante si se hace bien, pero para ello es importante no ser tímido y centrarse en el personaje Para el último requisito, centrarse en el personaje, es más fácil hacerlo con un juguete diseñado para él, por ejemplo como un látigo o pinza en el pezón.

                                               

14. Tickling o fetichismo de cosquillas

Puede ser que te creas lo que dicen por ahí que las personas adultas no tienen cosquillas..Y es que, ¿a quién no le gusta un suave lamido o caricia que le ponga los pelos de punta? ???? Las terminaciones nerviosas serán tus aliadas principales para conseguir erizar la piel de tu pareja sexual.

Las orejas, el cuello, los labios, las manos, el abdomen, las nalgas, los pies... Recorre estás zonas tan sensibles con tu boca y tus dedos mientras inmovilizas a tu pareja con unas cuerdas de restricción o unas esposas. ¡Será mucho más divertido!

                                                        

15. La Lencería

Y es que ya lo decía Christian Dior “La verdadera elegancia se halla en las zonas ocultas a la vista”. Pero además, la lencería, las medias, los corsés... son objetos de excitación y de deseo para aquellos que se consideran fetichistas de este tipo de prendas. Los diferentes tipos de tejido o las sensaciones que estos transmiten, logran disparar sus sentidos y aumentar el nivel de excitación.

La lencería erótica tiene muchas más funciones más allá de la más conocida que sería la de provocar excitación. Es capaz de provocar el deseo, reavivar la pasión, mejorar la autoestima y autoconfianza..

                                            

Importante! Olvídese de los términos "raro", "bueno" y "malo", la regla de oro de la aplicación. Siempre y cuando no me cause daño físico o psíquico a mí, a mi pareja oa terceros, y que cualquiera que se sume a la práctica esté 100% de acuerdo y en condiciones de darla, es perfecto.  Podemos decir que quien no tiene un fetiche tira una piedra primero. A quién le atrae más o menos la buena ropa interior, los tacones, las espaldas tatuadas... Así que no, te lo aseguramos, los fetiches no son minoría. De acuerdo, darle más visibilidad al tema ayudará a normalizarlo y tratarlo de manera diferente, pero por ahora.

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Publicado en:: Artículos, Somos expertos

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