Cosas que deberías saber antes de probar el sexo anal

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Aunque a priori no lo dirías, el sexo anal es tan antiguo como la propia humanidad y su práctica no está reservada a parejas homosexuales ni es una práctica minoritaria. Por el contrario, el sexo anal es una práctica bastante común, de hecho se considera la tercera práctica sexual más extendida en el mundo (por detrás del coito vaginal y del sexo oral).

 


Si estás pensando en practicar sexo anal con tu pareja o quizás con un juguete, creemos que deberías saber algunas cosas antes, informarse, leer y disfrutar de la fantasía es importante y es sano.

 

 

Verdades sobre el sexo anal

 

Muchas personas practican sexo anal. No eres la única, muchas personas disfrutan del sexo anal, solas o en pareja y no es una práctica limitada a parejas gays.

 

Es una práctica muy habitual entre parejas de larga duración, porque supone un nuevo juego entre dos, especialmente entre personas que se conocen mucho. Además, se puede practicar con juguetes lo que permite a la mujer tomar el control en ciertas posiciones.

 

Los motivos para practicar sexo anal son múltiples, y son tuyos. No olvides que, como en las relaciones sexuales de todo tipo, tú pones los límites, las fantasías y la imaginación. Si lo practicas en pareja, es importante que habléis antes, durante y después de vuestros encuentros, especialmente cuando introducís nuevos ingredientes en vuestra pasión, bien sea sexo anal, juguetes o bondage.

 

Relájate, disfruta y usa lubricante. Si en las relaciones vaginales en pareja o con juguetes recomendamos el uso de lubricantes, en el caso del sexo anal se hace casi imprescindible, sobre todo en las primeras experiencias. Elige un lubricante con base de agua y de larga duración, o un lubricante de silicona. Recuerda que los hay específicamente diseñados para ello.

 

Toma precauciones, tanto si practicas sexo anal en pareja, como si vas a utilizar juguetes. Si vas a probar con tu pareja, además del lubricante utilizad un preservativo apto para penetraciones anales. Si vas a probar utilizando un vibrador o un dildo recuerda que al finalizar es imprescindible limpiarlo, especialmente si después vas a utilizar el juguete para relaciones vaginales.

 

El sexo anal supone un riesgo más elevado de contraer enfermedades de transmisión sexual, porque el revestimiento del ano es muy fino y se puede dañar fácilmente y provocar micro hemorragias, lo cual lo hace más vulnerable para una infección.

 

 

Tópicos falsos del sexo anal

 

Pero no podemos terminar este artículo sin mencionar las mentiras más evidentes en relación al sexo anal:

 

El sexo anal duele. Falso, si doliese no sería una práctica tan común. Es cierto que hay personas a las que el dolor les produce placer, pero no, el sexo anal no es una práctica dolorosa per se. Recuerda, usa lubricante, relájate, disfruta y tómate tu tiempo. Ni la primera relación vaginal tiene porque doler ni la primera relación anal tampoco.

 

El sexo anal es sucio. Falso, mientras mantengas una higiene íntima adecuada el sexo anal no tiene nada de sucio.

 

El sexo anal es inmoral. En realidad depende de la moralidad de cada uno, en cultura judeocristiana sí que se ha considerado inmoral e incluso en muchos países es una práctica prohibida por ley pero nosotros creemos que cada persona o pareja debe tener libertad para probar y elegir las prácticas sexuales más placenteras para ellos.

 

A las mujeres no les interesa. Falso también, muchas mujeres sienten como mínimo curiosidad por esta modalidad sexual e incluso muchas la consideran muy apropiada para disfrutar del sexo sin riesgo de embarazo. De hecho, como hemos comentado antes, es una práctica sexual muy extendida entre parejas especialmente casadas.

 

Las mujeres no alcanzan el orgasmo. En realidad hay mujeres que consideran más placentera la combinación ano-clítoris que la combinación vagina-clítoris. Cada cuerpo y cada persona es un mundo de placer y cada uno debe buscar la mejor experiencia sexual.

 

Todo el mundo práctica sexo anal. Falso, eso solo pasa en las películas porno, en la vida real no es así, aunque es una práctica común y bastante habitual no todo el mundo lo practica y no todo el mundo se atrevería.

 

Y ahora que ya tienes información sobre anal, tú decides si quieres, cómo y con quién practicarlo. Solo recuerda: disfrútalo.

 

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